El cálculo mortal

noviembre 6, 2009 at 3:43 pm (Creación)

Las literaturas orientales antiguas (Mesopotamia, India, la Biblia) presentan en común motivos como la referencia a un gran diluvio universal que devasta la Tierra diezmando la humanidad.
Creamos una narración con estos elementos comunes… y lo trasladamos al presente.

EL CÁLCULO MORTAL

“No puede ser, esto es imposible, debo haber cometido un error”. Tras repasar una y otra vez los cálculos, su certeza se hacía cada vez más evidente. Sí, ocurriría, no había ningún error.
Debía ponerse en marcha, el tiempo corría en su contra.
Media hora más tarde se encontraba en el despacho del jefe del Instituto Nacional de Meteorología.
– Buenos días, Pablo, ¿quería algo?
– Buenos días, don Pedro. Sé que sólo llevo una semana en prácticas pero… tiene que ver mi tesis. ¡Va a ocurrir una gran catástrofe!
Después de horas explicándole su estudio…
– ¡No es posible! Si lo que dices es cierto, ¡dispondríamos de una semana para advertir al mundo entero de que van a morir sepultados por la tormenta del milenio!
– Ojalá me equivocase, pero los cálculos son correctos, ¡va a ocurrir!
– ¿Y quién lo dice, un joven meteorólogo recién salido de la facultad? ¡Salga ahora mismo de mi despacho!
– ¡Pero señor! ¿No lo entiende? ¡Si no avisamos a la población, morirá!- gritaba mientras don Pedro lo sacaba de su despacho.
Lo poseía la impotencia, no se rendiría, tenía que dar la alarma.
Intentó ponerse en contacto con familiares y amigos, pero no lo consiguió. Tanto tiempo estudiando en el extranjero había conseguido resquebrajar sus antiguas relaciones. Lo intentó todo, se dirigió a los medios de comunicación, a los ministros, a los presidentes… nada, no consiguió nada.

No daba crédito a lo que veían sus ojos “tenía razón, tenía razón”. Tras contemplar la imagen de la gran borrasca que envolvía todo el planeta, las únicas palabras que le venían a la mente eran esas. Comprendió entonces que ya era tarde, nada se podía hacer…

Comenzó la tormenta y, con ella, el tormento.
Después de un año de incesantes catástrofes naturales, desencadenadas por la tormenta, no quedaba nadie para ver el caos originado.
Aunque si hubieran podido ver a Pablo minutos antes de que todo comenzara, lo hubieran encontrado tendido en su cama y, al lado, sobre su mesilla, una caja vacía de un medicamento llamado “Valium”.

Susana Hurtado Antequera. 2º Bach.A

1 comentario

  1. Jesús Rubio said,

    ¡Enhorabuena por la iniciativa! Y veo que el blog de literatura universal del I.E.S. Albarregas, que acaba de nacer, va creciendo rápidamente.
    Salu2

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